TRASTORNOS DE ALIMENTACIÓN

Los trastornos de alimentación vienen provocados por un comportamiento incontrolado generado por el deseo de alcanzar un objetivo que en principio puede ser saludable, por el aprendizaje de la evitación de situaciones desagradables a través del placer provocado por la alimentación o bien por la adquisición de hábitos alimenticios inapropiados por calidad o cantidad de alimentos ingeridos.

Trastornos de alimentación

No cabe duda que la preocupación por la salud y el bienestar actualmente está muy presente en nuestras vidas, evitar la obesidad es un objetivo común dado los graves problemas que desencadena. En no pocos casos, los problemas de obesidad no se deben a alteraciones físicas sino a la adquisición de malos hábitos de alimentación, son el producto del enmascaramiento de un trastorno emocional o del desarrollo de estilos de vida sedentarios. En cualquier caso, se trata de abordar el cambio de hábitos que no necesariamente sólo impliquen la restricción alimenticia como medida de control del peso.

Por otro lado, otros trastornos de alimentación como la bulimia, anorexia, trastorno por atracón, comer compulsivo… suponen un grave riesgo para la integridad de la persona que lo sufre. En todos ellos, la falta de control advertida por el paciente y la necesidad de establecer este control a través de la alimentación, pueden generar ingresos hospitalarios e incluso la muerte.

 

Es indudable que esta situación en la familia provoca numerosos enfrentamientos. La familia no sabe cómo ayudar, cómo hacer para que el paciente “entienda” que lo que hace no está bien y, como en la gran mayoría de trastornos, la falsa sensación de control provoca desconfianza, fracaso, enfrentamientos, etc., y convierten la relación en un proceso de reproches, búsqueda de culpables, que agudizan los síntomas y postergan la búsqueda de ayuda.

Francisco Javier Herrera Berenguel, PSICÓLOGO, si desea más información, no dude en contactar.