PROBLEMAS DE CONDUCTA

Las rabietas suelen desencadenarse por el deseo del menor de algo y por la negativa o imposibilidad de alcanzar dicho deseo.

 

Desde muy temprana edad los menores comienzan a reivindicar su espacio, sus deseos y tratan de hacer valer su opinión frente a los adultos, fundamentalmente los padres. Los menores desean la gratificación lo más inmediata posible y en ocasiones los propios padres ceden por evitar “espectáculos” lo que enseña a los niños cómo, cuándo y dónde deben reclamar nuestra atención y cuándo, cómo y dónde la van a recibir, aunque la reclamen de forma inadecuada.

 

La rabieta se puede desarrollar por un no, por un cambio de actividad o por el establecimiento de nuevas normas. Puede que el menor no esté conforme con la decisión de sus padres lo que indudablemente le provocará malestar. Pero los niños son saben expresar estas emociones, no saben identificarlas y actuar para ponerlo en conocimiento de sus padres, simplemente, expresan su rabia con llanto, gritos…

 

Trabajar estos aspectos supone que los padres puedan acceder al mundo emocional de sus hijos, les enseñen a conocer las emociones, identificarlas y poder expresarlas de forma adecuada sin necesidad de provocar una rabieta. El trabajo en este sentido será satisfactorio para el bienestar emocional tanto de los padres como del menor.

Problemas de Conducta

Fobias y Miedos

Fobias y Miedos

El miedo en sí tiene un valor adaptativo y necesario para el desarrollo de las especies. Tener miedo a pequeña escala a determinadas situaciones (fuego, precipicio, etc.) puede prevenir de accidentes y cumple una función de supervivencia.

 

Pero en ocasiones encontramos que estos miedos son totalmente desadaptativos, porque el objeto al que se teme no presenta un peligro real o se sobrevaloran las consecuencias del mismo, de forma que provoca un sufrimiento innecesario que puede llegar a alterar el funcionamiento habitual de la persona que lo sufre. En el caso de los niños, estos temores pueden afectar de forma importante a su día a día y en la forma de afrontar situaciones cotidianas como irse a dormir, a la escuela…

Las naturalezas de los objetos temidos van cambiando conforme la maduración de los niños, lo normal es que conforme de desarrollan, estos miedos desaparecen de forma natural. Sin embargo, hay ocasiones en las que los miedos incapacitan al menor para hacer su vida normal, desarrollan respuestas fisiológicas y emocionales ante el objeto al que teme, lo que también puede llegar a generar miedo a sentir estas emociones negativas y aumenta el malestar del niño. Es decir, se genera un círculo vicioso en el que tanto las respuestas físicas, como las respuestas emocionales y cognitivas se retroalimentan aumentando la respuesta de temor y la incapacidad para hacer frente a la misma.

 

No haya que menospreciar los miedos infantiles debido al sufrimiento que genera en los menores y buscar ayuda cuando detectemos que el miedo comienza a ser un problema importante en el niño, es la mejor alternativa.

DIFICULTADES ESCOLARES

La sociedad de hoy día marca el aprendizaje como un factor de éxito personal y social, por lo que la presencia de un problema de aprendizaje puede generar un impacto importante tanto a nivel personal como familiar.

 

Las dificultades escolares pueden afectar a la lectura, la escritura o el cálculo; pueden ser problemas de comprensión o expresión; se pueden manifestar de distintas formas o en distintas áreas y en general también puede afectar a la relación de estos niños con el resto de sus compañeros.

 

Por todo esto, es muy importante detectar cuanto antes la existencia de este tipo de dificultades y abordarlas de forma efectiva al objeto de minimizar las consecuencias personales, familiares y sociales que puedan tener en el menor.

 

Aunque lo más común es que estas dificultades sean señaladas rápidamente desde los centros escolares, a veces no ocurre y determinados síntomas se confunden con otros trastornos ya que son comunes a ellos. Algunos de los síntomas que pueden aparecer son: somatizaciones (dolores de cabeza, vómitos…), ocultación de las tareas, tristeza, aislamiento del grupo de iguales, ansiedad, culpabilizar a los demás de sus acciones o de los fracasos académicos, entre otras.

 

Los padres suelen sentir confusión y culpabilidad cuando conocen que su hijo tiene dificultades de aprendizaje, pero cuando acuden a los profesionales y logran entender y conocer las dificultades y cómo abordarlas, las relaciones familiares mejoran enormemente y no solo en el ámbito académico.

Dificultades escolares

Enuresis y Encopresis

Enuresis y Encopresis

Por enuresis o encopresis entendemos la falta de contención de la micción o de las heces (respectivamente) bien durante el día o sólo por la noche a una edad en la que se supone que debe de existir este control y sin que exista una enfermedad orgánica que lo provoque.

 

Se considera que existe un problema de la enuresis (emisión involuntaria de orina) a partir de los 5 años. Una vez descartado el trastorno orgánico, el tratamiento psicológico es la mejor opción ya que implica el establecimiento de medidas para que el propio menor aprenda a controlar la micción de forma voluntaria.

 

Es importante abordar cuanto antes esta problemática en la que los resultados suelen ser muy satisfactorios.

Técnicas de estudio

Estudiar de memoria no es la mejor forma de abordar la tarea académica, por este motivo es muy importante que los estudiantes aprendan técnicas que les faciliten la tarea de estudiar y no sólo de memorizar.

 

A partir del segundo ciclo de primaria, pero, sobre todo, en el tercer ciclo y la ESO los alumnos deben conocer las técnicas de estudio básicas como son el subrayado, esquematización, elaboración de mapas conceptuales, fichas de repaso…. para poder adoptar aquellas técnicas que mejor se ajusten a sus características propias y obtener el máximo rendimiento de la tarea académica.

 

Por todo esto, es muy importante detectar cuanto antes la existencia de este tipo de dificultades y abordarlas de forma efectiva al objeto de minimizar las consecuencias personales, familiares y sociales que puedan tener en el menor.

 

No cabe duda que un alumno que ve los resultados del esfuerzo que dedica a estudiar será un alumno más motivado y su motivación para aprender será mucho mayor. No hay que esperar a tener unos malos resultados académicos para aprender a estudiar, al contrario, cuanto antes se inicien en la práctica de determinadas técnicas, antes las incorporaran de manera natural a sus hábitos diarios de estudio.

Técnicas de estudio

Evaluación CI

Evaluación CI (Cociente intelectual

En general, la prueba de Wechsler es la prueba más utilizada en los exámenes para obtener una medida del CI estandarizada. Los resultados promedio fluctúan de 90 a 110.

 

Una persona que obtiene una puntuación de 120 o mayor normalmente se considera con sobredotación, aunque existen diferentes escalas para esta clasificación.

A pesar de las controversias que pueden existir sobre si es conveniente o no evaluar el CI, en muchas ocasiones, evaluar a un niño ayuda en gran medida a explicar ciertos comportamientos y actitudes que suelen presentar los niños con sobredotación, y así poder tomar las medidas oportunas.

Informes

Emisión de informes clínicos y jurídicos.

Francisco Javier Herrera Berenguel, PSICÓLOGO, si desea más información, no dude en contactar.