Las parejas se pueden ir

Las parejas se pueden ir, hay que aceptarlas con esa posibilidad, hay que vivirlas al máximo mientras las cosas funcionen, pero hay que asumir que se pueden ir, nos pueden dejar

No se van sólo por nuestra culpa… se van porque ya no quieren estar con nosotros

No hay un sólo culpable, hay dos (a veces uno más que otro, eso es lo de menos)

Ya no eres su centro.

Prefieren otras conversaciones, otros sabores, otras cosas…

Las parejas se rompen, es una realidad. Siempre será así.
No es conveniente permanecer junto a alguien que no nos quiere.

Necesitan otro amor, otro espacio, otras perspectivas.

Nunca se es “propietario” de nadie, solo compañero/a.

No podemos obligar que nos quieran

Quédate con lo bueno, lo vivido y disfrutado, con lo positivo.

No odies, el odio no lleva a nada positivo.

Tenemos que aceptarlo, nadie pertenece a nadie.
Si alguien no quiere estar junto a nosotros, mejor que se vaya.
Al final es lo mejor para todos.

A veces, se intentan solucionar los problemas, unas se consiguen y otras no. Acéptalo.

No siempre las relaciones acaban de la forma adecuada o correcta, va en función de los recursos de las personas.

Se acaba una etapa, no la vida.

La vida continúa, la vida es maravillosa, se puede vivir, se puede ser feliz… e incluso más de lo que uno puede imaginar.

No escuches a tus demonios, no dejes que los demás te influyan negativamente, se acaba una relación, no la vida.

Lo que no esta bien, no acaba bien.



Francisco Javier Herrera Berenguel, PSICÓLOGO, si desea más información, no dude en contactar.